"Me interesa saber si los 'potitos' son recomendables para los niños; si realmente conservan sus vitaminas y si son mejores que los caseros. "

Los potitos sí son productos aconsejables para los niños. Están elaborados con productos de calidad y el estado microbiológico es muy bueno, nutricionalmente son también adecuados y completos.

Es importante comprobar el etiquetado de ingredientes para observar que productos contiene y en que proporción están para asegurarnos que alimentos consume el niño.

Las papillas elaboradas en casa pueden contener peor, igual o mejor valor nutricional que las comerciales, todo dependerá de los ingredientes añadidos (verduras, tipo de grasa añadida, etc.) y del tratamiento térmico al que es sometido. Así, las papillas de carnes y verduras elaboradas en casa, son sometidas a un tratamiento térmico que podrá ser inferior, igual o mayor al comercial, conservando más o menos la cantidad de las vitaminas. Por el contrario las papillas de frutas elaboradas en casa no son sometidas a tratamientos térmicos, por ello no pierden ninguna de sus propiedades nutritivas a diferencia de las comerciales que sí deben ser sometidas a tratamientos térmicos (para aumentar su vida comercial y garantizar un estado higiénico sanitario adecuado) que producirán pequeñas pérdidas de determinadas vitaminas, especialmente de vitamina C que es la más sensible al calor. Por ello, para reponer esas pérdidas, a estos productos se les añade vitamina C. Los potitos comerciales también pueden contener azúcar como ingrediente. El consumo de azúcar en niños pequeños se debe limitar, debido a esto se recomienda que se alterne el consumo de potitos comerciales, si se consumen, con los caseros a los que no bebemos añadir azúcar.

La utilización de potitos es muy práctica, ya que garantiza al consumidor unos productos de calidad nutricional e higiénico sanitaria muy correctos, pudiendo disponer de estos productos en cualquier momento y con un mínimo tiempo o proceso de elaboración.

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