Uno de los ficheros PowerPoint que circulan por los correos electrónicos asegura que la mejor forma de ingerir frutas es haciéndolo entre comidas, o sea, sin tomarlas como postre de comida o cena. Para ello, creo recordar, alude a las diferencias de la digestión según los distintos tipos de alimentos. ¿Hay algo de cierto en ello?

Este mito que circula se refiere a la supuesta fermentación de las frutas durante la digestión. No es cierto que si se toma la fruta después de las comidas, ésta fermenta en el estómago y produce una peor digestión. La fruta no fermenta en el estómago, independientemente de que se tome antes o después de comer. El estómago no es un departamento pidido en diferentes alturas, por lo que el hecho de que la fruta se tome al final de la comida no significa que ésta quede en la parte superior del estómago y vaya a fermentar. En el estómago, los alimentos que hemos ingerido se mezclan junto con los jugos gástricos por lo que la fruta no queda separada del resto de alimentos. Otra cuestión es que algunas personas con estómago delicado o problemas de digestión, puedan sentir pesadez o malestar cuando toman fruta de postre. En este caso el problema es muy concreto y sí podría recomendarse tomar la fruta entre horas. Sin embargo dichas molestias no se puede relacionar con la supuesta fermentación de las frutas.

COMPARTE ESTE CONTENIDO